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viernes, 25 de julio de 2014

CONSEJO LITERARIO: a la justa medida



A la hora de escribir, hay que tener muchas cosas en cuenta. No hay que dar más importancia a una cosa que a otra, todo tiene su lugar: Los personajes, las escenas, el ambiente... Todo. Hay ocasiones en las cuales se sacrifican las descripciones de los lugares, pero, ojo, no significa que no se hable de ellas. Muchas veces se pueden describir las escenas divididas. 

Me explico: Se describe lo más importante del escenario y lo demás, a medida que los personajes van conversando en dicho lugar, se añade. 

El ambiente también se puede describir, pero lo más sencillo y útil, es que los mismos personajes lo vayan creando y los lectores lo vivan con la trama y la circunstancias determinadas. Se puede ayudar con el clima. Eso, si que sería conveniente que lo contara el narrador ni los personajes, ya que si ellos tienen que contarlo todo, las conversaciones serían un poco confusas. 

Además, hay que tener en cuenta que en una novela, se necesita un poco de todo: Buena ortografía, buena sintaxis, buenas descripciones, buenos personajes y buena trama. Si algo de eso falla, aunque la novela puede salir adelante, se notará y mucho. 

Mis consejos
  • Escribir lo que queréis.
  • Recordar que los lectores no están en vuestra cabeza, no ven lo que vosotros, si no le decís donde se desarrolla la trama y las escenas de vuestra novela, se pueden imaginar mil cosas y alejarse de lo que vosotros queréis que ellos vean.
  • A la hora de corregir, hacerlo con frialdad, pero con cabeza.
  • Leer mucho para escribir bien.
  • No os dejéis influenciar por nadie, vosotros sois vosotros, si todos escribimos lo mismo podemos olvidarnos de todo porque nada tendrá sentido.



miércoles, 16 de julio de 2014

RESEÑA: Pequeño Teatro de Ana María Matute



  • Nº de páginas: 288 págs.
  • Editoral: PLANETA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788408100515
SINOPSIS
Teatro de títeres: humildes muñecos movidos por la destreza de un anciano bondadoso... Pero seres humanos también, seres humanos que palpitan y bullen en la ciudad, dejando al descubierto sus propias miserias, sus inclinaciones, sus torpes sentimientos, sus mezquindades, sus odios, sus reacciones... En torno a un adolescen quee desamparado se agitan las pasiones de seres cuyas ruindades -fantochadas, hipocresía, ambición, crueldad, sueños engañosos- adquieren, a lo largo de la narración y por la lograda delimitación de los personajes, caracteres de símbolos, aunque sin perder en ningún momento su condición humana. Un hálito poético, como corresponde a la fina sensibilidad de la autora, anima todas las páginas de esta interesante novela, galardonada con el Premio Planeta 1954.

LA AUTORA
Barcelona (1926-2014). Fue la segunda de los cinco hijos de una familia conservadora y religiosa. Su padre fue dueño de una fábrica de paraguas. Padeció muchas enfermedades durante su niñez y se crió durante la guerra civil. Escribe en una manera muy 
OPINIÓN PERSONAL
Es una novela que a mí personalmente me gusta bastante. La he leído varias veces y siempre encuentro algo nuevo que antes no encontré: un detalle en un personaje, un lugar, una sensación... Es una novela que gusta releer porque es especial y muy real que te hacen preguntarte ¿son los títeres humanos o son los humanos los títeres? Por favor, si podéis leerla no dejéis de hacerlo porque la humanidad está en cada una de sus líneas y os enamorarán sus personajes. 
PUNTUACIÓN
5 estrellas

viernes, 27 de junio de 2014

Conociendo a los personajes: SECUNDARIOS





Él, Eric, es un hombre en contra del matrimonio, acostumbrado a hacer lo que quiere con las mujeres a las cuales ve como una forma de ganar dinero, pero la tortilla dará un vuelco y será la víctima de dos mujeres. La pelirroja, Angie, se aprovechará de él hasta el límite de conseguir que le pague un apartamento de casi 3 millones de dólares. La morena, Emily, se hará con él de modo que lo convertirá en su tercer marido. ¿Qué ha sido de los otros dos? Lo más evidente suele ser la respuesta correcta, pero en este caso no es así. La evidencia os engañará. 


Conociendo a los personajes de la novela: PROTAGONISTAS

Los personajes principales de esta novela que llevará por título: El poder del amor, son estos dos. El, Alan, es un fotógrafo con demasiados secretos que poco a poco se van descubriendo. Ella, Alice, una joven aspirante a modelo muy sencilla que se enfrenta al mundo por conseguir su sueño. 




domingo, 22 de junio de 2014

Mi grupo en Facebook



Ayer creé en Facebook un grupo para tener todo sobre mi trabajo junto sin que nada os impida o distraiga de la lectura y conocimiento de mis trabajos. Y digo trabajos porque también me muevo por el mundo del relato y la poesía con publicaciones en ambos campos. Ahora me dedico a la novela, que informo, intentaré publicar primero por una editorial antes que por Amazon. 

Por otro lado, he de informar de que el grupo es abierto, pero no se permite la publicidad de ningún tipo, ya que como comprenderéis, entonces no sería un grupo dedicado a mi trabajo. 

Os dejo el enlace del grupo por si os apetece pasaros, estáis tod@s invitad@s. LAS LETRAS DE AMANDA CUORE

miércoles, 18 de junio de 2014

Capítulo 1 de El poder del amor

Mi novela se llama: El poder del amor. Es romántica, con tintes de terror, histórica y de suspense. Os dejo el primer capítulo. Aún lo puliré más lógicamente, pero por ahora, os será útil para haceros una idea, ya que la línea no se perderá.

Capítulo 1

Alice no podía creerlo. Aquella era la oportunidad de su vida, siempre había querido ser modelo: lucir hermosos vestidos, visitar lugares, conocer gente, firmar autógrafos, pasear por la pasarela, salir en revistas... Era su sueño desde que a los 12 años desfiló en el colegio durante una fiesta benéfica con su hermanita de cuatro años por aquel entonces.

Aquel día, cuando llegaron a casa, el segundo marido de su madre se había marchado. No dejó tres de sí el menor rastro. Se llevó la ropa, el dinero, los papeles, la cartilla del banco, las tarjetas... La casa permanecía involuta, reluciente como si alguien hubiera pasado la aspiradora a conciencia por cada una de los rincones. Kimberly llamó a gritos a su padre negándose a irse a la cama antes de que el llegara, aunque finalmente se quedó dormida en el sofá y Alice la tomó en brazos llevándola a su cama, durmiendo juntas, esperando el regreso de quien se había marchado sin dejar una nota.

El dormitorio de Alice se encontraba en la planta baja de la casa, pues no había teléfono en la planta alta y lo necesitaba para el Internet. Su madre no podía permitirse el WI-FI. Por ello, tenía menos intimidad que su hermana, aunque ella se sentía genial con aquella habitación donde con 12 años el balcón sin visillos tenía una cortina en tono rosáceo que llegaba hasta el suelo, en el mismo tono que la cama de la colcha y un poco más oscuro el cojín.

Meses atrás su habitación se encontraba llena de muñecos, peluches y pegatinas infantiles. Pero el día siguiente al desfile se levantó, guardó su muñecas preferidas, entregó a su hermana las demás, despegó las pegatinas, regaló los peluches a una organización benéfica y comenzó a ocupar el espacio con libros, notas de estudio, fotografías familiares, collage de imágenes de lugares a los cuales quería viajar así como recortes de revistas de moda.

Se sentía mayor, tenías las cosas claras: quería ser modelo.

Ese sueño permaneció oculto debido a la situación por la que a partir de aquel día pasó la familia. Las penurias por las dudas, las facturas impagadas, la nevera vacía... La madre tuvo que tomar dos trabajos, ella tenía el Instituto, la casa y se ocupaba de su hermanita quien, dos años después, aún esperaba el regreso de su padre.

Aquello, por patético que resultara, la aliviaba. Ella había perdido al suyo a los siete años cuando se pegó un tiro por no poder soportar lo visto y vivido el 11-S. Sabía que no regresaría con ellos, pero ver a su hermana esperar y esperar.. ¿Por qué hizo eso?

Ya en el Instituto conocí a un chico, Eric, que no tenía familia. Estaba en el último curso y nunca se le veía con nadie. Permanecía en un rincón de la Biblioteca entre clase y clase. Alice también iba a veces y siempre lo encontraba allí . Apenas se hablaban porque en verdad no se conocían, a ella le resultaba extraño y además era mayor, todos los de su curso decían que nunca debían relacionarse con los mayores. Una tontería, según ella, pero bueno, obedecía.

La vida del Instituto le resultaba confusa. Los pequeños temían a los mayores y estos se metían con ellos, pero luego cuando los de los cursos inferiores avanzaban hacían lo mismo.

Aquel chico parecía distinto. Pudieron intercambiar algunas palabras, pero una vez terminó el Instituto y se fue a la Universidad siguieron encontrándose: el trabajaba en una pizzería para poder pagarse las clases. La misma a la cual ella iba con su hermana cada fin de semana. Allí comenzaron a hablar, hasta que un día, teniendo ella 20 años le ofreció la oportunidad que tanto Alice esperaba.

No me pagues, esta la regalo yo. Mañana me voy a Nueva York.

¿Te vas? –Preguntó extrañada. No tenía la menor idea de que quisiera irse de Allentown nunca comentó nada al respeto.

Si, me marcho. –Eric, clavó sus ojos grises en los verdes de ella ̶ Me han ofrecido un puesto de trabajo y aquí no me voy a quedar toda la vida.

Señaló el lugar. Estaba limpio, apenas había clientela y daba la sensación de ser un local donde gustaba trabajar, pero eso era tan solo en las horas de menor clientela, en las otras, los gritos, los empujones, los niños corriendo y cuando se fuera a pedir era mucha suerte que pudiera quedar un par de tipos de pizza para elegir.

Te deseo suerte, yo también quisiera irme pero... –Suspiró. Se apartó un mechó de cabello castaño oscuro tras la oreja y bajó la mirada hacia un lago de la mesa.

Yo puedo llevarte si quieres. –La sonrió pensando que alguien como ella podía ver quiso verle como hombre, no como el pizzero o un alumno de Instituto, cosa que por la incipiente barba y bigote no le debería ser complicado, pero si le era porque nunca le había visto fuera de aquellos lugares.

Lo pensaré. ¿Cuánto tiempo tengo?

Ten. –Sacó del bolsillo trasero del pantalón la cartera de piel, y de lla extrajo una tarjeta de visita que ella tomó con una sonrisa ̶ Llámame en cuanto lo decidas. Yo me marcho mañana a primer ahora. Si hoy me lo dices podrá mi amigo empezar a buscarte algo. Pero dime ¿cuánto presupuesto tienes? –Colocó su manos en la mesa.

Tengo cuatro mil dólares. Me pagaron bien unas fotografías para una revista de aquí. –Tomó un trozo de pizza, no quería que se le enfriara, no soportaba la pizza fría, le parecía estar comiendo cualquier otra cosa menos pizza. Kimberly ya había comida dos trozos e iba por el tercero.

Pues guardaros, yo te pagaré las primeras facturas y las primeras mensualidades, dispongo de más dinero y ganaré bien allí, un banco siempre te paga una buena nómina que te da para vivir con cierta soltura si tienes un alquiler bajo como el mío.

Se apartó de la mesa al ver que entraba un grupo de adolescente que se dirigían al mostrador, dejando a las chicas con la comida. Si ella le debía un favor, podía esperar que le hiciera un precio especial, además de que su amigo no la miraría, él no veía la belleza de nada que no fuera él mismo.

¿Me vas a dejar? –Preguntó Kimberly observándola fijamente.

No te voy a dejar. Vendríais tanto mamá como tu a verme y yo volvería aquí. Solo hasta que termines el Instituto, después os podéis mudar allí conmigo. Pero aún no se si me iré. –Volvió a comer.

Alice, tu siempre has sido muy buena conmigo, casi todo lo que soy te lo debo a ti, para mí eres mi hermana, mi amiga, mi confidente. Papá nos abandonó, no quiero que todos los que me rodean me abandonen sin darme motivo. –Las lágrimas cayeron por sus mejillas mientras las manos le temblaban.

No llores Kimberly. Por favor. Se que aún no lo puedes comprender, la vida es muy complicada y no la entiendo ni yo, además de que dudo que mamé lo haga, pero te prometo que todo irá bien y que cada día hablaremos, de verdad. Pero he de pensar en mi futuro. En Nueva York existen muchas oportunidades para las modelos y aquí no puedo estar con fotos de revistas. Piensa en ello por favor.

Terminaron de comer y comenzaron a pasear juntas bajo la luz de la luna. Las farolas estaban encendidas, así como los leteros de los edificios y comercios mas importantes. Otros permanecían a oscuras. Incluso los escaparates. En uno de ellos, la fotografía de una modelo se mostraba para llamar la atención sobre la marca. También era agradable ver los modelos, algunos vestidos eran impresionantes. Alice no podía dejar de verse con ellos desfilando por una pasarela bajo los focos de las cámaras y la mirada de los cientos de presentes.

Llegaron al apartamento. Su madre la esperaba haciendo palomitas para preparar una noche de cine. Las dos hermanas permanecieron en silencio aunque no parecían enfadadas, solo pensativas, por lo que la mujer no dijo nada, las dejó a su aire, al fina y al cabo se llevaban ocho años, era imposible que no hubiese algunos roces.

Cuando lo decidas quiero ser la primera en saberlo. –Sonrió Kimberly mientras cogía palomitas del cuento.

Lo serás. –Respondió Alice secamente. Era su sueño, pero no podía dejar de pensar en su familia. Las echaría de menos, se sentiría sola... El miedo no podía controlar su vida, aquella distaba mucho de ser la lección que quería enseñarle a su hermana.

En aquel salón, con la televisión de pantalla plana, el sofá de tras plazas y la mesita de cristal, Alice sabía que su madre había luchado mucho por ofrecerles un techo seguro sobre sus cabezas, no era de buena hija esperar a que la vida le diera los restos que nadie quería. Además, tenía que pensar en Kimberly, ella si iría a la Universidad, ¿cómo iba a poder mantener ese sueños si no arrimaba el hombro?

Mañana me voy a Nueva York.

jueves, 12 de junio de 2014

Presentación de personajes.

Ayer os dije que hoy os presentaría a los personajes de la novela en la que estoy trabajando, pues aquí están. La pareja protagonista son: Alan y Alice. La pequeña Kimberly es una secundaria por el momento, pero por donde va la historia, va a resultar una secundaria muy importante para la trama y la supervivencia de la pareja protagonista. El género es romántico, pero también hay suspense, erotismo y una pizca de terror. 

ALAN YOUNG
Tiene los ojos azules y es moreno. Es sincero, fiel, romántico, algo olvidadizo, seductor y oculta un secreto. Trabaja de fotógrafo de famosos hasta que conoce a una modelo que le invita a ser su fotógrafo personal, al encontrar en el a un hombre sencillo sin pretensiones que se alejan de la profesionalidad. Se enamorará de Alice, pero le será muy difícil pasar por el altar e incluso su vida correrá serio peligro. 

ALICE DESERT
Es morena, tiene los ojos verdes. Es sincera, seductora, fil, romántica, excesivamente confiada e inocente. Su padre se suicidó cuando ella tenía 8 años y su madre se volvió a casar, pero en cuanto pasaron 4 años, este desapareció de la vida de ellas dejando a su madre con una niña de solo 4 años. Quiere ser modelo y ayudada por un amigo se marcha a Nueva York. Allí las cosas no son fáciles para ella. 

ERIC DESERT
Es moreno, tiene los ojos grises. Es huérfano, lo que le hace ser bastante independiente y no admite un no por respuesta, además de ser infiel y bastante adicto al sexo. pese a ello es romántico y bastante cariñoso con quien hace lo que él quiere. Está enamorado de Angie pero ella no le ama. Pese a ayudar a Alice, esta no puede ayudarle a él cuando la necesita, lo que provoca un trágico final.

ANGIE SOUL
Es pelirroja, tiene los ojos verdes y el cabello rizado. Su única familia es un hermano gemelo que se encuentra en un psiquiátrico. Es inteligente, fil, romántica y seductora, pero también posesiva y mentirosa. No le importa herir a alguien con el fin de conseguir lo que quiere. Su malversación la realiza tan perfecta que es culpado de ello Eric, no ella. Ama a Alan, pero este no. Intenta a toda costa conseguirlo, llegando incluso a contratar a un investigador privado para que averigue todo sobre él y poder chantajearle. 

KIMBERLY DESERT
Es rubia con ojos azules. Introvertida, soñadora, cariñosa e independiente ve en su hermana mayor un ejemplo a seguir, sobre todo desde que su padre la abandonó. Al principio no quiere que Alice se marche a Nueva York, pero una vez allí ve su vida de otra manera y ella también se va sin decírselo a nadie. Se queda en la Gran Manzana siendo de gran ayuda para Alice y para Alan.



miércoles, 11 de junio de 2014

Sueños de literatura


Buenos días. Este es el blog dedicado a la literatura que os ofrezco. Es un blog donde podréis encontrar consejos literarios, reseñas, novelas que me llaman la atención, relatos e información sobre mi proyecto literario. 

Para quien no sepa quien soy, mi nombre es María, mi seudónimo Amanda Cuore, llamadme así si no os importa. Soy sevillana y desde pequeña he "robado" las novelas de la editorial Harlequín a mis padres para poder leerlas porque no tenía edad para ese tipo de lecturas. Ahora ya no necesito hacerlo, pero sigo siendo fiel a sus novelas, motivo por el cual he estado siempre escribiendo romance. 

Ahora ya puedo dedicarme a la literatura y es lo que estoy haciendo, escribir romance y romance. En breve os regalaré un relatito breve que espero lo disfrutéis. Por el momento, mañana, os ofreceré conocer a los personajes de mi novela cuyo título aún desconozco.